martes, 6 de diciembre de 2011

INMACULADA CONCEPCION DE MARIA



"Declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María, en el primer instante de su concepción, fue por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original, ha sido revelada por Dios, por tanto, debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles."

Cada 8 de diciembre, la Iglesia celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir desde el instante en que María comenzó la vida humana.

El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX proclamó este dogma:

"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..."

(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

María es la "llena de gracia", del griego "kecharitomene" que significa una particular abundancia de gracia, es un estado sobrenatural en el que el alma está unida con el mismo Dios. María como la Mujer esperada en el Protoevangelio (Gn. 3, 15) se mantiene en enemistad con la serpiente porque es llena de gracia.

Las devociones a la Inmaculada Virgen María son numerosas, y entre sus devotos destacan santos como San Francisco de Asís y San Agustín. Además la devoción a la Concepción Inmaculada de María fue llevada a toda la Iglesia de Occidente por el Papa Sixto IV, en 1483.

El camino para la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María fue trazado por el franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen María hizo esta petición: "Dignare me laudare te: Virgo Sacrata" (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).

Y luego el franciscano hizo estos cuestionamientos:

1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original?
Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.

2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original?
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.

3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace?
Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.

Entonces Scotto exclamó:

Luego

1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.

2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha

3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.

La Virgen María es Inmaculada gracias a Cristo su hijo, puesto que Él iba a nacer de su seno es que Dios la hizo Inmaculada para que tenga un vientre puro donde encarnarse. Ahí se demuestra cómo Jesús es Salvador en la guarda de Dios con María y la omnipotencia del Padre se revela como la causa de este don. Así, María nunca se inclinó ante las concupiscencias y su grandeza demuestra que como ser humano era libre pero nunca ofendió a Dios y así no perdió la enorme gracia que Él le otorgó.

La Inmaculada Virgen María nos muestra la necesidad de tener un corazón puro para que el Señor Jesús pueda vivir en nuestro interior y de ahí naciese la Salvación. Y consagrarnos a ella nos lleva a que nuestra plegaria sea el medio por el cual se nos revele Jesucristo plenamente y nos lleve al camino por el cual seremos colmados por el Espíritu Santo.





domingo, 4 de diciembre de 2011

RETIRO DE ADVIENTO


La Sección de la Adoración Nocturna Española de la Parroquia de Sta. Mª. Magdalena celebrará el próximo sábado 10 de los corrientes y a las cinco de la tarde el anual Retiro de Adviento. Este se celebrará, como es costumbre, en la capilla de Ntra. Sra. Santa Ana. La meditación de este año correrá a cargo de ntro. hno. el sacerdote Miguel Vázquez Lombo.

La Adoración Nocturna invita a todos los adoradores y en especial a los hermanos de nuestra Hermandad a que nos sumemos a este acto y así prepararnos a recibir la llegada del Hijo de Dios.

sábado, 3 de diciembre de 2011

ELECCIONES A HERMANO MAYOR

Como ya se ha venido informando, el pasado viernes tuvo lugar el Cabildo General de Elecciones a Hermano Mayor de nuestra hermandad. Una vez finalizado el mismo y realizado el recuento de votos por parte de dos hermanos designados para tal efecto el resultado fue el siguiente:

Votos emitidos: 44
Votos SI: 41
Votos NO: 2
Votos NULO: 1

De esta forma y a la espera de la ratificación por parte de la Autoridad Eclesiástica ntro. hno. Miguel Román Martínez será el nuevo Hermano Mayor de nuestra corporación para los próximos cuatro años. Le deseamos toda la suerte del mundo así como solicitar a todos los hermanos su colaboración y apoyo en su nueva andadura. Pedimos a Jesús Sacramentado y a su bendita madre la Divina Pastora de las Almas les ilumine y les de la suficiente fuerza para afrontar este nuevo periodo para la vida de la hermandad.
Una vez se reciba la aprobación se comunicará la composición de la nueva Junta de Oficiales así como la fecha la de toma de posesión.

CORPUS CHRISTI · Dos Hermanas 2011 · Trailer DVD




Aquí les dejamos un adelanto del dvd del Corpus Christi 2011, que ya está a la venta en la hermandad.

DVD DE LA PROCESION DEL CORPUS CHRISTI 2011


La Hermandad ha editado un DVD de la Procesión del Corpus Christi del presente año. Con una duración de 30 min. en él se recoge imágenes de la celebración de la Santa Misa -presidida en esta ocasión por Monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla- así como del recorrido de la procesión por las calles de nuestra ciudad, presentando este año como novedad la incorporación al cortejo del paso del Niño Jesús de la Parroquia.

La Agrupación Musical Ntra. Sra. de Valme abrió la comitiva delante de la Cruz Parroquial, la Banda de Cornetas y Tambores de la Presentación al Pueblo acompañó a la Divina Pastora de las Almas y la Banda de Música 'Santa Ana' cerró el cortejo tras la Custodia.

El precio es de 10 euros y su recaudación irá destinado a atender las necesidades de la hermandad. Se puede adquirir en nuestra casa de hermandad o a través de cualquier miembro de la junta de oficiales.



TEMA DE REFLEXION PARA EL MES DE DICIEMBRE


LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA

La Confirmación (II)

La acción del Espíritu Santo, que fortalece en primer lugar el interior de la persona del creyente, se refleja hacia el exterior, en la condición social del hombre y en sus actuaciones públicas.
Recordemos brevemente los efectos de la Confirmación en el alma del bautizado:

  • “nos introduce más profundamente en la filiación divina, al sabernos “hijos de Dios en Cristo”; y, por tanto, nos une más firmemente a Cristo;
  • aumenta en nosotros los dones del Espíritu Santo: sabiduría, inteligencia, ciencia, consejo, fortaleza, piedad y temor de Dios;
  • nos concede una fuerza especial del Espíritu Santo para difundir y defender la fe mediante la palabra y las obras como verdaderos testigos de Cristo, para confesar valientemente el nombre de Cristo y para no avergonzarnos jamás de la cruz" (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1303).

La Confirmación, por tanto, subraya con claridad la dignidad a la que han sido llamados los cristianos: a vivir con Dios y en Dios, siendo hijos de Dios, y manifestando la grandeza de este vivir en Cristo, con sus obras y con sus acciones, porque estamos llamados también a ser testimonios vivos de la vida –en el cielo y en la tierra- de Cristo muerto y resucitado. Testimonios, por tanto, no sólo de la presencia y estancia de Cristo en el tiempo y en el ahora de la vida de los hombres, sino también, del vivir de Cristo en la eternidad del Cielo.
Vivir con Cristo, guiados por el Espíritu Santo y participando de la naturaleza divina, implica una plenitud de vida, una riqueza de espíritu, que lógicamente se traduce en testimonio de la vida de Cristo entre nosotros, en medio de las más variadas situaciones del vivir.

La vida del cristiano confirmado tiende a convertirse en un testimonio real del vivir de Cristo. Porque esta vida en Cristo es también vida de Cristo en nosotros, y no sólo es el Espíritu Santo que clama dentro de nosotros "¡Abba, Padre!”, es también Cristo que nos une a su sacerdocio y nos hace vivir a todos los fieles cristianos, miembros de la Iglesia, su propio sacerdocio de ofrecimiento, de intercesión, de reparación, de acción de gracias a Dios Padre.
En verdad podemos decir que la acción del Espíritu Santo que recibimos en la Confirmación, nos une tan firmemente a Cristo, nos ayuda a identificarnos con Él, a hacer que el mismo Cristo crezca en nosotros en espíritu. Un crecimiento que guarda cierta analogía -salvadas lógicamente todas las distancias, como ya hemos dicho- con el crecimiento de Cristo en María, en la carne de María.
Cuando consideremos los Dones del Espíritu Santo, y sus Frutos en nuestro yo, subrayaremos la realidad de la conversión del cristiano en el mismo Cristo, que hace posible desarrollar la capacidad de entender y de actuar para dirigir todo al bien, "al bien de quienes aman a Dios".
Jesucristo manifestó con toda claridad la existencia del Espíritu Santo, la realidad de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad y prometió enviarlo a los hombres. Primero, lo recibieron los Apóstoles en Pentecostés; ahora nos lo envía a nosotros cuando recibimos los Sacramentos.
Y el Espíritu Santo nos da la fuerza para “confesar la fe en Cristo públicamente”.

* * * * * *

Cuestionario


  • ¿Me doy cuenta de que al recibir el Espíritu Santo en la Confirmación, mi espíritu recibe una gracia especial para orar, para adorar a Dios?
  • ¿Tengo la valentía de manifestar mi fe y, especialmente, mi fe en la Eucaristía, incluso entre personas que blasfeman contra Dios y contra Cristo?
  • Llevar a un amigo con nosotros para adorar al Señor en el Sagrario es una fuente de gozo para nuestra alma, ¿le pido a la Virgen que me dé la audacia de hacerlo?


EVANGELIO DOMINGO 4 DE DICIEMBRE. DOMINGO II DE ADVIENTO


Día litúrgico: Domingo II (B) de Adviento

Texto del Evangelio (Mc 1,1-8): Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Conforme está escrito en Isaías el profeta: «Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino. Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas».

Apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Acudía a él gente de toda la región de Judea y todos los de Jerusalén, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

Juan llevaba un vestido de piel de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre. Y proclamaba: «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclinándome, la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero Él os bautizará con Espíritu Santo».

Comentario: Fr. Fausto BAILO (Toronto, Canadá)

«Apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión»

Hoy, cuando se alza el telón del drama divino, podemos escuchar ya la voz de alguien que proclama: «Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas» (Mc 1,3). Hoy, nos encontramos ante Juan el Bautista cuando prepara el escenario para la llegada de Jesús.

Algunos creían que Juan era el verdadero Mesías. Pues hablaba como los antiguos profetas, diciendo que el hombre ha de salir del pecado para huir del castigo y retornar hacia Dios a fin de encontrar su misericordia. Pero éste es un mensaje para todos los tiempos y todos los lugares, y Juan lo proclamaba con urgencia. Así, sucedió que una riada de gente, de Jerusalén y de toda Judea, inundó el desierto de Juan para escuchar su predicación.

¿Cómo es que Juan atraía a tantos hombres y mujeres? Ciertamente, denunciaba a Herodes y a los líderes religiosos, un acto de valor que fascinaba a la gente del pueblo. Pero, al mismo tiempo, no se ahorraba palabras fuertes para todos ellos: porque ellos también eran pecadores y debían arrepentirse. Y, al confesar sus pecados, los bautizaba en el río Jordán. Por eso, Juan Bautista los fascinaba, porque entendían el mensaje del auténtico arrepentimiento que les quería transmitir. Un arrepentimiento que era algo más que una confesión del pecado —en si misma, ¡un gran paso hacia delante y, de hecho, muy bonito! Pero, también, un arrepentimiento basado en la creencia de que sólo Dios puede, a la vez, perdonar y borrar, cancelar la deuda y barrer los restos de mi espíritu, enderezar mis rutas morales, tan deshonestas.

«No desaprovechéis este tiempo de misericordia ofrecido por Dios», dice San Gregorio Magno. —No estropeemos este momento apto para impregnarnos de este amor purificador que se nos ofrece, podemos decirnos, ahora que el tiempo de Adviento comienza a abrirse paso ante nosotros.

¿Estamos preparados, durante este Adviento, para enderezar los caminos para nuestro Señor? ¿Puedo convertir este tiempo en un tiempo para una confesión más auténtica, más penetrante en mi vida? Juan pedía sinceridad —sinceridad con uno mismo— a la vez que abandono en la misericordia Divina. Al hacerlo, ayudaba al pueblo a vivir para Dios, a entender que vivir es cuestión de luchar por abrir los caminos de la virtud y dejar que la gracia de Dios vivificara su espíritu con su alegría.